18 de Abril del 2007.

SAN PERFECTO.

Hoy, 18 de Abril, es el día de San Perfecto. Es el día de recordar que cuando insultamos a los demás llamándoles "Don Perfecto" pecamos nosotros y no ellos por quererles imponer nuestra perfección.

Y es que ciertamente todos tenemos un alto grado de perfección, del primero al último, y ese alto grado de perfección nos viene de la hipertrofia del yo.

Cuando hiperfrofiando nuestro yo, no nos olvidamos de que existe también un hipertrofiado yo de los demás, aparece el rasgo que Sánchez Albornoz llamaba el centaurismo hispano.

Copio un pequeño fragmento de la obra de  Dore "Viaje por España" (tomo I Pág. 285 de la este momento desconocida edición que figura en mi biblioteca), cuando relata como da una limosa a un ciego: 

"hermano (le dijimos dejando caer algunos cuartos en el sombrero calañés que nos extendía), hermano (pues en España, que es el país de la verdadera igualdad, se le da el titulo de hermano al mendigo), ¿Como has perdido la vista?.".

Dore se había empapado de ambiente, se había convertido en un centauro, pero había reconocido también en el mendigo a otro centauro.

 Y que pasa cuando hipertrofiando nuestro yo, no admitimos que se hipertrofie el de los demás. Pues pasa que poco a poco se va extendiendo el salvajismo, que para que quede claro, no anida entre nosotros más que en otros lares. 

Las guerras de religión en Francia no denotan menos crueldad que la sostenida por los tercios españoles en Flandes. Symphorien de Durfort, Señor de Duras, hizo explotar a las mujeres católicas de Agen después de haberles rellenado el sexo con pólvora, mientras que Blaise de Monluc hacía cocer a fuego lento a los 700 hugonotes, hombres y mujeres, capturados en Penne. 

Y Jhon Huizinga "El otoño de la edad media" (libro 1300 Pág. 35) no es menos explícito: 

"Las gentes de Mons compran un capitán de bandidos por un precio sumamente elevado, solo para darse el placer de descuartizarlo, "dont le peuple fut plus joyeux que si un nouveau corps sainct estoir ressucite.". 

Ahí van una colección de  Perfectos (grabados al acero en el último tercio del XIX)

 Por cierto que, al margen del tema, ¿no os parecen claramente picasianas, las posturas y semblantes de Santa Blandina y de Santa Sinforosa?.

 

 

Encuentro en la "España Negra" de Gutiérrez Solana  una breve referencia de su visita en Plasencia a la Ermita de Santa Elena:

"en ésta hay un Cristo milagroso y en un altar enrejado las cabezas de dos mártires, colocadas en una fuente; al lado de éstas, está el cuchillo que sirvió para cortarlas.".

Y también de cortadores de cabezas nos habla al describir la fiesta municipal de Santander:

"El día de los Santos Mártires, que era los patronos de Santander, San Emeterio y San Celedonio, era de gala para todo el pueblo; pero preferentemente par los que vivíamos en el paseo de la Concepción, por estar al lado de Miranda, que era donde se celebraba la fiesta con toda alegría y animación. Por la mañana había gran misa cantada en la Catedral, en la que oficiaba el obispo; dentro de la Iglesia se hacia una pequeña procesión, llevando en una bandeja los relicarios de plata en que estaban encerradas las verdaderas cabezas de los Santos Emeterio y Celedonio, que llegaron a Santander en un barco de piedra de no se sabe que lejanas tierras, pues esto todavía no se ha podido aclarar.".

Tantas cabezas han llegado a cortar los Don Perfectos (y no digamos de los Pluscuanperfectos) que uno de nuestros escultores renacentistas se especializó en cabezas de degollados:  fue Juan de Villabrille a quien le siguieron por lo menos una docena más.

Vamos ¡arriba el animo¡, hoy los Don Perfectos ya no cortan cabezas, y si, (pesimistas ¿como no?) queréis ver hasta que nivel ha descendido la iconografía española daros una vuelta por lahornacina.com .

 

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